4 errores al usar AOVE

Diariamente, el AOVE es utilizado por todos nosotros como un elemento indispensable en nuestras cocinas y cuyo consumo ascendió a 7 kilos por persona en Galicia en el 2019; siendo esta, la comunidad autónoma española donde más se consume aceite de oliva. 

Pero, a pesar de su cotidianeidad, podemos encontrar malas prácticas y errores sobre su uso, conservación o, incluso, el desconocimiento de sus beneficios. Estos errores al usar AOVE entorpecen disfrutarlo al máximo; por eso, hoy te contamos los 4 errores que hemos detectado. Así podrás usar nuestro AOVE de forma adecuada. ¡Empezamos!

Errores con el AOVE

  • Todos cocinamos de forma frecuente con aceite de oliva, ¿verdad? Pero, ¿sabemos freír adecuadamente?

Freír no trata solo de empapar el alimento en aceite caliente. Factores como la temperatura o la cantidad pueden ser decisivos. El exceso de calor provoca la pérdida de sus propiedades e incluso, puede llegar a oxidarse. Y por otra parte, cocinarlo por debajo de su temperatura ideal – alrededor de 176ºC y 190ºC – supone una filtración en el alimento que multiplica sus calorías.

Así que, ahora que ya sabes cuál es su temperatura ideal, ten un termómetro de cocina siempre a mano y lograrás mantener todos los beneficios del AOVE junto a su sabor inigualable.

  • ¿Usar AOVE en el día a día es saludable?, ¿se puede reutilizar?

El AOVE es uno de los productos grasos más saludables que puedes incluir en tu dieta, ¡pero es un error pensar que su calidad solo permite consumirlo como aliño! Crudo o cocinado, ambas opciones son buenas si se complementan con los ingredientes adecuados.

Sus características nutricionales no solo lo hacen un super alimento, sino que también su condición de ácido graso monoinsaturado lo hace resistente a las altas temperaturas. Es por ello que, su reutilización después de una fritura es posible. 

  • ¿Nevera o despensa?, ¿sobre la encimera o en la alacena? 

El AOVE debe conservarse siempre en un lugar seco, sin humedades, a temperatura estable y donde la luz del sol no incida. De hecho, nuestro aceite se envasa bajo demanda y se almacena en unas tubas libres de oxígeno en perfectas condiciones de conservación a temperatura constante, por lo que el producto no sufre daños de oxidación ni por contacto con luz o aire. Además, empleamos formatos especiales para evitar la oxidación del producto y conservar sus cualidades nutricionales y organolépticas.

Por eso, una vez que tengas el AOVE en casa debes cuidarlo al igual que nosotros. La botella o la lata siempre bien cerrada, lejos de los fogones para que no absorba otros vapores y aislado de olores que puedan alterar su aroma natural.

  • ¿Puedo tirar por el fregadero o por el WC el aceite sobrante?

Después de conservarlo, cocinarlo y saborearlo llega el momento de su deposición, ¡pero cuidado! Tirar el aceite desechable por el fregadero o por el retrete no es una buena práctica. 

Aunque el AOVE sea líquido, su densidad no es, para nada, igual a la del agua. Por ello, no debe estar diluido con aguas residuales. Esto solo provoca un impacto nocivo con el medio ambiente.

La solución a este problema es almacenar todo ese aceite residual para su posterior entrega en un punto limpio. Con este pequeño esfuerzo, podemos seguir cuidando y respetando nuestro hogar, la Tierra.

Y ahora que ya sabes todos estos errores, confiesa… ¿Hay alguno que estés cometiendo? 🙊

Si quieres saber más sobre nuestro AOVE te recomendamos leer el post Qué diferencia a Embruxo de otros AOVE.

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